AILANTHUS ALTISSIMA

AILANTHUS ALTISSIMA Swingle                                          SIMARUBACEAS

Syn.     Ailanthus glandulosa. Desf.                                                                                                                           

Cast. Falso barniz, Barniz del Japón, Zumaque Falso, Árbol del cielo, Ailanto; Fran. Ailanthe, Arbre du ciel ó Faux vernis du Japon; Ing. Tree of Heaven; Ale. Ailanthusbaum; Ita. Ailanto. Albero Paradiso. Albero dei rosari

                                                                                                    Origen: China y Japón

Etimología.- El nombre del género deriva de la denominación que se le da en las Islas Molucas: Ailanto o árbol del cielo por su rápido crecimiento. altíssima incide de nuevo en su gran altura y rápido crecimiento.

El ailanto es un árbol dioico de hoja caduca procedente de China y Japón, que puede alcanzar 25 ó 30 metros de altura.

El tronco tiene la corteza gris lisa, crecimiento recto, puede alcanzar hasta 10 ó 12 m. sin ramas. Tiene un buen sistema radicular que extiende sus raíces a gran distancia, rebrotando de raíz, convirtiéndole en una planta invasora y perjudicial a sus alrededores, formando espesuras junto a caminos en tierras incultas e incluso puede levantar aceras y carreteras.

Su copa regular redondeada con ramas gruesas pardo-rojizas, aterciopeladas al tacto. Hojas compuestas pinnadas con 20 foliolos más o menos ovalados, lustrosas en la parte superior y más pálidos o mates en la cara inferior, dan al frotarlas un olor resinoso desagradable. Las hojas se disponen en ramilletes en los extremos de los tallos. Las flores son de color amarillo-verdoso y aparecen en grandes panículas, de 10-20 cm. de longitud, a principios de verano, desarrollando luego unos frutos ligeros de color rojo o naranja que forman un bello contraste con el verde oscuro de su follaje. Las flores masculinas huelen mal, por lo que suelen cultivarse los pies femeninos. Los frutos llamados "sámaras", por tener una larga membrana alada, se encuentran en grandes racimos colgantes, son de color rojizo, alados (sámaras) de 5 cm. de longitud con la semilla en el centro.

Su rusticidad y facilidad para rebrotar ante cualquier adversidad los hacen un árbol muy resistente.

El ailanto fue encontrado en China por el jesuita misionero Incarville, que envió semillas desde allí de un árbol de Manking al botánico inglés de la Real Sociedad de Londres, Peter Collinso en el año 1.751 y después en 1.771, se introdujo en el Museo de París, donde fue estudiado, clasificado y difundido entre nosotros.

Fue plantado a principios de siglo por su rusticidad y escaso mantenimiento, de aquellas plantaciones quedan la Avda. D. Fadrique al lado del Hospital de las Cinco Llagas, la calle Juan Pablo en el Porvenir y Avda. Padre García Tejero en Heliópolis; otros ejemplares en el Parque de Mª Luisa, había en Pza. Nueva desaparecidos por envejecimiento y condiciones de desarrollo.

Árbol muy propio para sujeción de taludes por la facilidad de rebrotes de raíz y gran rusticidad. En espacios urbanos ha dejado de plantarse por el mal olor que desprenden sus hojas y la falsedad de sus ramas que se rompen con gran facilidad.

Se recomienda en lugares donde ninguna especie puede crecer o donde los árboles son susceptibles de ser muy deteriorados. Muy interesante para corregir impactos ambientales, vertederos, graveras, escombreras, etc... que tanto afean nuestras ciudades.

Cultivo.- Se multiplica por semillas, que se siembran en primavera, germinan a las 3 ó 4 semanas. Es muy tolerante a la sequía y todo tipo de suelos. Se utiliza formando agrupaciones en taludes o en tierras de baja calidad. Muy resistente incluso a la salinidad, empleándose para sujeción de dunas. La madera es de mala calidad. Sus hojas y flores son venenosas.