POPULUS ALBA L. VAR PIRAMIDALIS

POPULUS ALBA L. VAR PIRAMIDALIS. BUNGE.                      SALICACEAE

Syn.     Populus bolleana

Cast. Chopo bolleana; Fran. Peuplier de Boll; Ing. Bolle´s poplar; Ale. Pyramiden silver-poppel; Ita. Pioppo "bolleana"

                                                                                                      Origen: Asia central. Turkestan

Etimología.- Introducido en Europa desde Turquestán en 1.872, fue dedicado al experto en cultivo de árboles Dr. K.A. Bolle, botánico alemán de donde le proviene su nombre. La del género populus tiene dos procedencias, según los autores, hay quien dice que se llama así por ser árbol popular entre los romanos y otros hacen referencia a la raíz latina "palpulus" (ligado a) "palpitore" (temblar, agitar) que hace referencia a la movilidad de las hojas. alba hace referencia al colorido de su tronco y hojas y "piramidalis" a su porte columnar.

Árbol de hoja caduca que puede alcanzar los 20 o 25 m. de altura, tiene porte columnar de tronco rollizo, liso muy regular. Su corteza de coloración gris pálida. Presenta dos tipos de hojas diferenciadas: las de las largas ramillas jóvenes (hojas fusionales) y las de las más cortas ramillas antiguas (hojas branquiblastales). Las primeras son lobuladas, más grandes, con el envés cubierto de un fino terciopelo blanco níveo y por el haz una coloración verdosa.

Como todos los chopos tiene flores unisexuales.

Las raíces forman un sistema radical agresivo, en principio profundo, y con posterioridad más superficial, extendido y abundante, dando lugar a que aparezcan en los alrededores del tronco muchos renuevos o sierpes. Las raíces tienen una intensa actividad respiratoria, exigiendo un suelo aireado.

Al igual que el P. alba no es conveniente plantarlo en zonas aceradas, ni próximos a viviendas. Se deben plantar árboles masculinos para evitar los frutos algodonosos que pueden provocar alergias.

Siendo un gran árbol en la zona centro y norte de España, en nuestra ciudad vive con dificultad, es atacado con facilidad por insectos barrenadores que lo debilitan, tronchándose las ramas e invadiéndose de otras plagas. Vive bien los primeros años, pero su futuro es, al igual que otras salicáceas, la desaparición a los 30-40 años de ser plantados.

Prefiere suelos frescos y profundos, amante de la humedad, teme la sequía. No es aconsejable su plantación en calles.

En nuestra ciudad existen algunos ejemplares plantados en la vía pública en el parque de Los Príncipes, jardines de Chapina, Paseo Rey Juan Carlos I, aunque van desapareciendo.

Por su escasa longevidad y su propensión a las plagas y enfermedades no se hace aconsejable su plantación en calles. Le ataca principalmente la "Dothichiza populea", un hongo parásito que ataca las plantas jóvenes y les provoca su muerte.

Es de rápido crecimiento pero de escasa longevidad, en plantaciones ornamentales de 50-70 años, en alineaciones urbanas en acerados 30 o 40 años como máximo.

Cultivo.- Se reproducen por esquejes de ejemplares sanos.