SOBRE LA BIODIVERSIDAD, PLANES Y CORREDORES VERDES DE LA CIUDAD. El Gigante Egoísta.

24.09.2015 23:40

SOBRE LA BIODIVERSIDAD, PLANES Y CORREDORES VERDES DE LA CIUDAD. El Gigante Egoísta.

Los planes  y corredores verdes de la ciudad son escasamente  conocidos fuera de los círculos profesionales, posiblemente porque ni los medios ni las audiencias valoran suficientemente la relevancia cultural, social y económica de estas estrategias medioambientales.

Sevilla tiene el compromiso de conservar y mejorar su patrimonio verde para que lo podamos disfrutar  y nos beneficie a todos. Para hacerlo de manera sistemática  la ciudad debe dotarse de un plan, como lo han hecho muchas ciudades a nivel mundial y también en España.

La ciudad más verde de Asia es Singapur, en Europa de entre 30 ciudades reconocidas, ninguna es española. Copenhague lidera la lista y en Canadá y Estados Unidos, San Francisco y Vancouver las más destacadas. Alemania tiene 11 ciudades  destacadas, en la América Latina Curitiba (Brasil), en España destacan Madrid, Vitoria Gasteiz, Zaragoza, Málaga y Palma. No existe una ciudad líder con un comportamiento excepcional, ni ninguna con valores negativos. Pero queda mucho que hacer.

Es estimulante, por lo que tiene de proyección de futuro, pensar que los ecosistemas naturales, su flora y su fauna no pertenecen solo a la ciudad, sino que son un bien colectivo del conjunto de la humanidad. Queremos que la naturaleza en la ciudad configure no un mapa de  espacios aislados, sino una trama verde. Tenemos que considerarla  una infraestructura ecológica, formando parte constituyente de la ciudad. Los espacios verdes urbanos con la biodiversidad que contienen, son una oportunidad de  vivir la naturaleza en la ciudad.

Hoy en día una gestión racionalizada exige a los responsables de la gestión municipal, técnicos y políticos la elaboración de planes estratégicos a corto y largo plazo. Hay que contar con un plan de manejo, gestión y administración en el cual se definan claramente los valores a conservar o potenciar y los objetivos que se quieren conseguir. Serán decisivos para la conservación de los parques, jardines y arbolado viario. Otros de los objetivos estratégicos para conseguir una ciudad sostenible son los programas de educaciónambiental, los programas de voluntariado y de participación ciudadana.

Un plan estratégico debe ser un instrumento que defina los retos, los objetivos y los compromisos del Ayuntamiento en relación a la conservación del verde y de la biodiversidad biológica que estos contienen. La biodiversidad es la variedad  de vida en la tierra.

Estamos lejos de alcanzar los objetivos para convertirnos en una ciudad sostenible y verde, pero en algún momento tenemos que empezar y no es tarea fácil. Si la política municipal no prioriza estas estrategias, se hace necesario reforzar las relaciones institucionales con entidades implicadas en la conservación del verde urbano y la biodiversidad, participando activamente en las redes de las ciudades comprometidas con la problemática de la conservación de la naturaleza en el mundo.

Planes a largo plazo con objetivos concretos que podemos agrupar en tres áreas generales cuyos fines se dirigen al fomento de la economía y empleo verde, sostenibilidad de los barrios y la salud de las personas, optimizando los recursos, reduciendo las cargas de trabajo y disminuyendo costes.

Y  esto ¿cómo se hace?¿Cómo transformar esta compleja planificación del mantenimiento de  los espacios verdes, qué hacer, dónde hacerlo, cómo y cuándo?

Lo trataremos en próximos artículos.

 

                                                  El Gigante Egoísta