EL AGUA EN EL PARQUE DE MARÍA LUISA. Javier Isidoro Gómez Garcimartín.

3.10.2015 18:46
 

EL AGUA EN EL PARQUE DE MARÍA LUISA

Los orígenes de María Luisa como recinto público datan de mayo de 1893, cuando la Infanta que le dió su nombre, cede una parte de los jardines y huertas del Palacio de San Telmo a la ciudad, por estas fechas esos terrenos se regaban mediante el bombeo y encauzamiento a cielo abierto del agua del Guadalquivir con el uso de una máquina de vapor apostada de forma permanente en su orilla a la altura de los actuales Jardines de Las Delicias.

Forestier presenta el proyecto definitivo en el que se contemplan los estanques, glorietas, rosaledas y paseos a construir siempre bajo la premisa del respeto por la arboleda ya establecida.

En lo que respecta al riego, es muy claro en sus planteamientos, los estanques deberían estar intercomunicados por una tubería principal, el agua de las fuentes debería tener un uso suplementario al de la simple ornamentación y da  enorme importancia al riego de pie o por inundación.

Con estas directrices básicas en 1912 el Comité Organizador encarga al Sr. Rodríguez Garay la realización de un proyecto de riego para dichos servicios, sin embargo seria finalmente D. Luis Molini quien se ocuparía definitivamente del tema y terminaría con éxito sus obras no exentas de grandes vicisitudes para la apertura publica del Parque el 18 de abril de 1914.

La red construida con tuberías de hierro de fundición en diámetros variables estaba conectada a la red de aguas potables de la ciudad, que con motivo de la futura Exposición comenzaba a extenderse por toda la ciudad...

Además de hierro tenía en los tramos finales, donde no era necesaria la presión vana de cerámica para inundación de los bosques umbríos, los últimos que dejaron de funcionar fueron los del Estanque de los Patos cuyos bosques de alrededor se regaban con este sistema.

Pasada la Exposición el Parque continúa con la misma infraestructura y acometida de riego originales, tan solo se realizan pequeños trabajos de mantenimiento, arreglo de roturas, colocación de bocas de riego y unión de tramos que a la larga generan un auténtico jeroglífico de tuberías.

Los materiales empleados son el hierro de fundición y más adelante las tuberías de fibrocemento.

A finales de la década de los años sesenta la Empresa Municipal de Aguas de Sevilla (EMASESA), ante un escenario en el que se venían sucediendo ciclos de sequía con importantes restricciones en el consumo de agua, decide aislar la red del Parque de la de las aguas potables del resto de la ciudad. Estas obras fueron financiadas por EMASESA.

Aparejada a esta decisión se comienza a utilizar la Ría de la Plaza de España como enorme alberca de lujo de unos 7.500 m3 de capacidad.

Esta se nutre de un pozo próximo de alto caudal y se equipa con bombas de impulsión que desde la ría impulsan el agua a la primitiva red del Parque, convirtiéndose desde este momento en el único punto de suministro de agua.

Posteriormente se abrió un pozo junto al Estanque de los Patos que alimentaba el mismo y del cual se extraía agua para el riego de parte del bosques de su alrededor.

En la década de los ochenta son varios los proyectos de restauración de la red que se acometen utilizando tubería de fibrocemento y seccionando y taponando e intercomunicando diferentes tramos de red, con lo que el citado puzle de tuberías es aún mayor.

En 1997, el pozo que alimenta la Ría comienza a dar problemas y se perfora uno nuevo junto al Monumento a Dante Alighieri que es equipado con una bomba sumergida de 20 CV que impulsa directamente las aguas a la primitiva red, para continuar regando de igual manera a como se venía realizando, o sea, con mangueras acopladas a las diferentes bocas de riego.

EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN Y AUTOMATIZACIÓN DE REDES DE RIEGO EN EL PARQUE DE MARIA LUISA

A las motivaciones anteriormente expuestas que unidas a otras de tipo técnico que a continuación se detallan, obligaron a poner en marcha el Proyecto de Restauración y Automatización de Redes de Riego del Parque de María Luisa que nos ocupa, aprovechando también, el fuerte empujón de restauración de las Glorietas que se había dado, ya que un riego moderno y eficaz contribuiría a su mejor mantenimiento y embellecimiento general.

A esta idea general de acometer la obra, se unen otras de mayor detalle que viven los empleados y gestores de la conservación del Parque y que podríamos resumir en los siguientes puntos:

  • Altísimo número de averías por rotura de la red antigua formada por un “jeroglífico de tubos” de hierro, cerámica vidriada, PVC, fibrocemento... que trabajaba a una potencia constante de 20 CV por lo que los arranques y paradas dañaban el sistema.
  • Entre los meses de Abril y Octubre, y según el análisis de los partes de control del trabajo de los operarios del Parque, se destinaban entre un 18 y un 44 % de los recursos humanos a la tarea riego, con el consiguiente detrimento del estado del parque por falta de recursos asignables al resto de tareas propias de jardinería.
  • Desperfectos en las tuberías por acumulación de cal y óxidos y posteriores infiltraciones de la red que no se ponen de manifiesto de forma directa, pero que influyen en un incorrecto funcionamiento de la misma.
  • Falta de presión de la red de riego para cumplir con su función en el horario habitual de trabajo con la consiguiente necesidad de montar un equipo humano y material de riego de tarde en los meses de estío con la consiguiente reducción del tiempo de uso del Parque por los ciudadanos.
  • Daños directos e indiscriminados por abrasión y golpeteo de los elementos vegetales, e indirectos por la posterior aparición de hongos y enfermedades en las superficies foliares afectadas de algunas especies sensibles.
  • Incapacidad de control de los tiempos y caudales de riego asignados, lo que se traduce en una deficiente e insolidaria gestión del agua.
  •  Daños mecánicos y desperfectos en caminos alberados, mobiliario y glorietas por la utilización de elementos de riego poco adecuados para nuestros días.
  • Deficiente infraestructura de bocas de riego para la correcta limpieza y baldeo del Parque.

Los objetivos generales planteados, pretendían contribuir a la conservación y mejora de los elementos vegetales del Parque y de manera específica dar solución a todos y cada una de los puntos anteriores de manera que se asegurase el éxito final de la obra.

En marzo del 2000, se comienzan los trabajos de medición y toma de datos de campo que permitiesen la redacción del Proyecto que llevase a buen puerto la construcción de una nueva red de riego en el Parque. Seis meses después el documento estaba listo. 

 En el proyecto se contemplaba el transporte del agua de forma automatizada hasta el último parterre, así como dejar prevista una red de bocas de riego para baldeo de paseos y glorietas mayor a la preexistente, el presupuesto ascendía a 1.600.000 €.

Por motivos de índole presupuestaria, el proyecto ha sido dividido en cuatro fases. El hecho de fasear una obra de estas características en un Parque abierto al público y en el que por tanto, las tareas habituales de conservación y los servicios de todo tipo se siguen dando a los usuarios obligo a que se solaparan una convivencia nada fácil entre lo antiguo y lo moderno.

Es de destacar que el beneficio obtenido no es sólo a nivel económico y ecológico por el desarrollo de la obra y los cambios en la conservación futura, sino que a ese beneficio tangible hay que unir una serie de mejoras indirectas que tienen que ver con la calidad laboral y de vida del personal que trabaja en el Parque, la mejora general del estado de la vegetación, la eliminación de daños en glorietas caminos alberados o mobiliario etc....

Beneficios Económicos directos por la implantación del nuevo sistema de riego.

1. REDUCCION DE LOS COSTES DIRECTOS EMPLEADOS EN LA TAREA DEL RIEGO.

Optimización de las tareas a realizar por los operarios 

Entre los meses de abril y septiembre, ambos inclusive, la tarea prioritaria que se realizaba en el Parque era la del riego, y por tanto es a la que mayor número de recursos humanos se dedicaba. En estos meses la media porcentual de jornales asignados a esta tarea es de un 21%, con máximos de un 44% en los meses de Julio y Agosto.

. La traducción de esos porcentajes a número de operarios/día asignados a esta tarea es de 14 personas.

Considerando un número medio de 20 días de trabajo al mes durante esos seis meses, puede afirmarse que una vez finalizada la obra de Restauración y Automatización de redes de riego, más de 1.680 jornales cada año han podido ser dedicados a otras tareas propias del oficio de jardinería elevando con ello el nivel de conservación. 

Recursos materiales asignados

El movimiento de las mangas, trípodes y cañones de riego requieren del apoyo de un dumper a doble turno por día en exclusiva para esa tarea.

2. REDUCCION DE LOS CONSUMOS ENERGETICOS POR OPTIMIZACION DE POTENCIAS DE BOMBEO

Como vimos al principio, en los últimos años, la antigua red de riego se nutría de la Ría de Plaza de España donde había tres bombas de 20 CV cada una y la bomba de 20 CV de la Glorieta de Dante. 

En realidad, durante los tres últimos veranos, en la mayoría de las ocasiones se ha regado únicamente el último equipo enumerado, dejando al primero de ellos para situaciones de emergencia o avería de los otros dada la dudosa calidad de las aguas que bombeaba. Pese a todo, este sistema implicaría una potencia de continuo de 20 CV, que se usan la mayor parte del doble turno durante los meses citados en tarifa eléctrica de día.

Con el nuevo equipo de bombeo, y dada la instalación de un variador de velocidad la potencia no será constante, sino que va a depender de la demanda de las estaciones que se abran, previa programación óptima de las mismas que estarán informatizadas y reguladas por las electroválvulas precisas conectadas a los satélites y ordenador de gestión del riego.

A priori, puede estimarse un trabajo medio de 20 CV al tiempo con picos de 30CV y bajadas a menos de 10.

3. REDUCCION DE LAS AVERIAS EN LA RED

Los costes de reparación de pequeñas averías por cierres mal realizados y golpes de ariete aparejados se verán reducidos por la automatización y el uso del variador de velocidad.

BENEFICIOS ECOLOGICOS DIRECTOS POR LA IMPLANTACION DEL NUEVO SISTEMA DE RIEGO

1º. Descenso del consumo energético

Ya ha sido tratado en punto anterior, pero es obligación general de cualquier organismo que vele por el interés público el evitar costes energéticos innecesarios, con independencia de la cuantía económica a que asciendan.

2º. Optimización de las dosis de riego con el consiguiente ahorro de agua 

Aunque se trate de aguas de pozo, en principio no sujetas a posibles restricciones por sequía, el agua es un bien preciado y común en nuestras latitudes, una vez más el lema de “piensa globalmente y actúa localmente” se debe de imponer. Evitar un uso irracional del agua que según los fabricantes del programa de gestión del riego que se ha instalado puede ser economizada en más de un 50 %.

Extracto de la memoria del proyecto de

RESTAURACION Y AUTOMATIZACIÓN DE REDES DE RIEGO EN EL PARQUE DE MARIA LUISA SEVILLA

Javier Isidoro Gómez Garcimartín

Ingeniero Técnico Forestal  del Ayuntamiento de Sevilla.

Redactor del Proyecto y Director de las Obras descritas.