LOS JARDINES DE LAS DELICIAS. UNA RESTAURACIÓN PENDIENTE. El Gigante Egoísta.

LOS JARDINES  DE LAS DELICIAS. UNA RESTAURACIÓN PENDIENTE.

Quiero referirme hoy a los jardines de las Delicias de Arjona, unos de los jardines más antiguos de la ciudad, declarados desde  el año 2004 Bien de Interés Cultural  (B.I.C.) dentro de la categoría de Jardín Histórico.

Estos  jardines han pasado por muchos avatares en su larga historia, de ser jardines venerados, hasta ser expoliadas sus esculturas y convertidos  sus paseos en botellodromos.

El jardín fue construido en 1825, época del Asistente Arjona bajo la dirección de Claudio Boutelou. Cando se crearon las principales trazas del jardín romántico, tal como hoy lo conocemos, se dotó al recinto,  en aquel entonces, de unos dispositivos de riego que fueron calificados en la época de muy novedosos y de gran interés tecnológico por incorporar una máquina de vapor para el bombeo del agua que se utilizaba para su riego.

En 1864 se incorporan las esculturas y elementos ornamentales procedentes del Palacio Arzobispal  de Umbrete y que antes fueron utiilizados para ornamentar la Plaza del Museo de Sevilla, de los cuales muchos perduran y son uno de sus elementos ornamentales más atractivos.

Bustos procedentes del Palacio Arzobispal de Umbrete.

 

En  La Exposición Ibero Americana del año 1929 se instalaron algunos Pabellones  que reducen su espacio. La ampliación del Paseo de las Delicias, por un lado, y la desaparición de la calle Santiago Montoto, por el lado del rio, los constriñen a la superficie actual.

Después de años de abandono, de saqueo y actos vandálicos, los jardines son restaurados en el 2007. Se dotan de un nuevo cerramiento protector, se restauran glorietas, fuentes y estatuas, una nueva red de alumbrado, y se consolidan los paseos y pavimentos y la  instalación de una red de riego.

El carácter histórico del jardín se respetó en algunos casos y en otros la restauración fue a medias, sobre todo en lo que se refiere al mundo vegetal.

Banco circular de hierro con bouganvilla.

 

Crimus en flor.

 

Fuente destrozada.

 

Esculturas de Apolo, Juno y Mercurio.

Las más perjudicadas como siempre las plantas. Se invirtieron grandes sumas de dinero en obra civil, cerramientos, restauraciones de la estatuaria e instalaciones de alumbrado y riego. ¿Pero y el jardín?.  Suele ocurrir con mucha frecuencia que las obras de restauración pongan el jardín como bandera y luego no se invierta ninguna suma para su restauración.  Ha ocurrido en otros jardines y también en los de las Delicias.

Los jardines en la actualidad, como BIC, presentan un deplorable estado de conservación. Han perdido su encanto al perder su carácter romántico, se han plantado muchos parterres sin ton ni son, simplemente para rellenar el espacio, el ambiente y la atmosfera de jardín histórico han desaparecido, la aparición de hierbas invasoras obliga a una continua lucha para erradicarlas, los arboles ejemplares precisan de un saneamiento de sus copas eliminando las ramas secas, las podas de los arbustos deben de racionalizarse, los parterres deben ser plantados en su totalidad dentro de un plan general de restauración histórica de las plantaciones.

Es aquí donde quiero insistir, todo lo descrito es producto de no haber  realizado un verdadero proyecto de restauración de este jardín histórico por reconocidos profesionales en lo que se refiere a las plantaciones, un estudio con rigor histórico que diera alma al jardín y fuera el orgullo de los ciudadanos que lo visitaran, con una jardinería sostenible adaptada a las características históricas del jardín, al igual que ocurre con otros jardines históricos de la ciudad que se encuentran en similares circunstancias.

Sevilla ciudad turística por excelencia, debe comprender que existe el turismo de jardines, ciudadanos que se desplazan a otros países para conocer su historia y la de sus jardines, no podemos decepcionarlos.