RECALIFICACIÓN DE SUSTANCIAS ACTIVAS DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS. El Gigante Egoísta.

RECALIFICACIÓN DE SUSTANCIAS ACTIVAS DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS.

En la Unión europea, los productos  fitosanitarios son preparados en cuya composición entran una o más sustancias activas autorizadas. Las sustancias activas, generalmente biocidas, son compuestos químicos o microorganismos capaces de ejercitar algún tipo de acción contra enfermedades, plagas, alteraciones o presencia de organismos indeseables, incluidos nematodos y ciertas plantas, como las parásitas.

Para estar autorizadas, las sustancias activas deben estar registradas y para ser registrables deben estar incluidas en la lista conocida como Anexo I de la Directiva 91/414/CEE, donde figuran plazos y condiciones de utilización.

El estudio de los riesgos asociados a las sustancias activas de los productos fitosanitarios es un proceso largo y laborioso del que se encargan laboratorios especializados de diferentes países de la Unión Europea, antes de proceder a autorizarlas mediante su inclusión en el Anexo I. Cualquier sustancia activa puede no estar autorizada por diversas circunstancias: puede ser peligrosa, que no se haya solicitado su inclusión, que por ser nueva no se haya estudiado aún o que hayan aparecido nuevos datos que arrojen dudas acerca de su peligrosidad o por otros motivos, incluidos los simplemente burocráticos. La revocación de la autorización de cualquier sustancia activa es posible cuando aparecen nuevas evidencias acerca de los riesgos cuyo uso puede suponer, según los resultados de ensayos de laboratorio con animales de experimentación y estudios epidemiológicos que demuestren asociación entre la exposición a la sustancia activa y daños (alteraciones inmunitarias o reproductoras, por ejemplo, no necesariamente cáncer) en seres humanos. Este ha sido el caso de diversas sustancias activas usadas como insecticidas: lindano, malatión, diazinon, paratión y tetraclorvinfos. El primero ha sido considerado carcinógeno, los dos siguientes "probables"  carcinógenos y los dos últimos "posibles" causantes de cáncer, en todos los casos para seres humanos, por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El lindano es un biocida organoclorado muy tóxico, bioacumulable que está ya prohibido en casi todos los países. Malatión y diazinon comparten ahora clasificación como probables carcinógenos con el tan famoso y también prohibido casi universalmente  DDT, mientras que paration y tetraclorvinfos se consideran posibles carcinógenos, como el 2,4-D.