ARRASANDO ARBUSTOS EN EL JARDÍN AMERICANO. José Elías Bonells, Mariano Martín Cacao y Ricardo Librero López.

No sé quien dispone las desafortunadas actuaciones en el Jardín Americano. Ayer, paseando por el mismo, me encontré arrasadas las Megaskepasma, Brunfelsias, Durantas, en algo que llaman poda.

Sin necesidad, sin ningún sentido que beneficie a las plantas, que ya habían sido agredidas el año pasado. Lamentable actuación a la que unimos el continuo recorte de las Ruellias que no han dejado florecer este año.

Alguien tiene que poner fin a estos despropósitos, si es verdad que queremos recuperar el Jardín Americano.

La poda no puede ser una tarea que se realice de forma recurrente obedeciendo a una costumbre; los jardineros no saben que las brunfelsias (Brunfelsia pauciflora) no deben podarse porque se están recuperando de un verano con temperaturas demasiado altas para ellas y también desconocen que hasta que lleguen las temperaturas bajas, las llamadas capas rojas brasileñas, Megaskepasma erytroclamys, pueden florecer sin problemas y que no tiene sentido podar continuamente una mata de flor, como la ruelia (Ruellia britoniana), pero es que los encargados o técnicos o quienes quieran que dispongan las tareas a realizar, tampoco lo saben, porque no tiene sentido alguno tratar así el conjunto vegetal del Jardín Americano. Desde aquí, un ruego a quien esté al cuidado de este Jardín: pregunte, llame, consulte, indague, trate de conocer y de aprender que especies tiene bajo su custodia y como se mantienen, usted no es el responsable de un parque cualquiera y es  la única manera de salvar una colección histórica que languidece de pena en esta ciudad que no sabe cuidar de su patrimonio vegetal. Si necesita algún tipo de consejo o  enseñanza sobre esas plantas, yo (Mariano Martín Cacao)  o cualquiera de mis compañeros del Centro Integrado de Paisajismo y Agroecología (CENINPA)  podemos proporcionársela.

Y además de la falta de adecuación de la poda a la especie y su época, la falta de conocimiento de poda. Podar no es peluquería de chino, es elegir las ramas que van a reestructurar el nuevo crecimiento, no se trata de enrasar a la altura cómoda y estas están cortadas a tabla rasa, dejando ramas jóvenes y viejas a la misma par, sin seleccionar, reducir, discriminar yemas, …. con lo que tendremos infinidad de brotes jóvenes y tiernos dispuestos a recibir las heladas de finales de invierno en especies subtropicales y las que resistan conformaran arbustos plumeros.

En fin, esto es Sevilla. Cuando ves los jardines públicos de Granada o Málaga, a sólo doscientos o trescientos kilómetros de aquí, da cierta envidia. No sé que pasaría, dirían los granadinos, si se trataran los parques como aquí.