DEBEMOS PODAR SEGÚN LOS CANONES: NO MÁS ARBUSTOS TIPIFICADOS EN ESFERA O BOLAS. El Gigante Egoísta.

05.10.2015 13:19
 

DEBEMOS PODAR  SEGÚN LOS CANONES: NO MÁS ARBUSTOS TIPIFICADOS EN ESFERA O BOLAS.

En los últimos tiempos, sin saber porqué, observamos en los parques y jardines  públicos y privados, unas actuaciones en la poda de los arbustos que se salen de las prácticas del buen hacer de la jardinería.

Generalmente los arbustos son confinados a una formación esférica sin importar el genero, ni la especie, ni si van a florecer o no, todos reciben el mismo trato, sin importar su forma natural, las superficies de vegetación se reducen al máximo, todos quedan reducidos a simples bolas.

En otras ocasiones  se elige el mejor tiempo para reducirlos cuando están el plena floración o a punto de florecer. No entendemos nada ni de los sistemas adaptados ni de los tiempos en que se efectúan estos trabajos.

Poda de adelfas en plena floración. Avda. Kansas City. Sevilla.

Existen muchos tratados sobre poda de árboles ornamentales, árboles frutales y pocas sobre los arbustos, que en jardinería tienen una gran importancia.

Dentro del mundo vegetal, los arbustos ornamentales comprenden un gran número de géneros y especies, con multitud de variedades, cultivarese híbridos hortícolas.

En un paisaje o en un jardín los arbustos nos ponen de relieve los valores de jerarquía, profundidad, perspectiva, focalización, equilibrio, progresión, dirección, alternancia y secuencias en el jardín.

Los tenemos a la vista, a media altura su color es una cualidad importante y de gran impacto, su intensidad de floración, la época, su duración, nos interesan.

A ello debemos añadir sus formas que son uno de los atributos que para nosotros tienen mayor interés.

Los utilizamos como pantalla en medianeras, taludes o arcenes, ocultando vistas o intimidando los espacios para darles sensación de privacidad.

Nos ayudan a camuflar los impactos visuales.

Generalmente son un grupo poco conocido por el jardinero aficionado y algún que otro llamado profesional,, hecho que se pone de manifiesto cuando tenemos que actuar sobre ellos, ya sea en trabajos de plantación, como en cualquier actuación de poda y mantenimiento.

Tanto para la plantación como para su mantenimiento posterior nos obliga a conocer con exactitud su forma y ciclo de vegetación, sino en ambos casos los resultados pueden ser negativos. En la plantación deberemos conocer su origen, su crecimiento, su época de floración y las condiciones de cultivo que exigen, en el lugar que les hayamos escogido.

Los podemos utilizar como protagonistas, como ejemplares aislados o formando grupos, en setos y pantallas, formados como pequeños árboles, en espalderas junto a muros o cubriendo pérgolas.

Pero si en algo debemos conocer sus exigencias es en la poda donde nos jugamos su floración y el buen estado de su vegetación.

Con la poda mantenemos su forma y controlamos la competencia con otras especies, restableciéndoles el equilibrio. Una correcta conducción mediante la poda nos permitirá que los arbustos estén revestidos a todas las alturas.

Antes y después de la poda.

Desgraciadamente esta operación es frecuentemente descuidada y realizada con un completo desconocimiento de la planta que tenemos que podar y de su comportamiento y necesidades.

Se han realizado muchos cursos de poda y, generalmente han sido los árboles a los que se les han dedicado toda la problemática con las técnicas arbóreas modernas para su formación, mantenimiento y conservación, siendo considerados los arbustos, y en especial su forma de podarlos, mantenerlos y cuidarlos como una técnica secundaria de escasa importancia, como si no se debieran tener conocimientos para ello.

Sin embargo vemos con excesiva frecuencia auténticas barbaridades en la poda de arbustos como consecuencia del desconocimiento de los géneros y especies, de la época de realizar las podas, de la justificación de las mismas o de la forma de realizarlas de forma aconsejable y conveniente. A todos los arbustos se les dan los mismos cortes de ramas justificando que se han “podado “, cuando tan solo se han cortado ramas sin justificación alguna.

En otoño o invierno, primavera o verano el supuesto  jardinero bajo el pretexto de asear el jardín y prepararlo para la primavera, corta uniformen te las diferentes especies de arbustos sin considerar si la floración futura estará comprometida con esta operación o al contrario, los arbustos son dejados crecer libremente formando malezas impenetrables al aire y el sol, donde se secan sus ramas bajas e interiores. Las especies más débiles son invadidas por las más fuertes pereciendo ahogadas, ahiladas o debilitadas.

La tipología de poda no es única, pero siempre procuraremos argumentar por qué las hacemos.

Como principios generales definiremos la poda de los arbustos necesaria por una serie de razones que paso a especificar.

Los métodos varían considerablemente según las especies y variedades, con la edad, condiciones del sujeto y la climatología.

Una poda regular sólo es necesaria para algunos pocos arbustos, mientras la mayoría no precisan de ella.

Con carácter general deberemos practicar una poda de aseo y control de la siguiente forma:

1º       Eliminación de maderas muertas o dañadas, o en ocasiones atacadas por plagas y enfermedades que aconsejen su destrucción.

2º       Para corregir la estructura natural del arbusto en cuanto éste se deforme o para prever no invada otras plantas próximas, regulamos o controlamos su crecimiento. Para eliminar las ramas cruzadas al interior que quitan la luz y aire a otras posibles ramificaciones.

3º       Para rejuvenecimiento del arbusto, eliminando ramas viejas y reestructurando en los nuevos brotes. Operación que no se realiza más que en casos excepcionales en arbustos en decadencia.

4º       Formación cuando es joven, si en vivero no se ha hecho, de la estructura básica del arbusto, seleccionando las ramas que han de formar su esqueleto, en su forma natural.

5º       Para mantener o mejorar la floración, la ejecución de la poda es muy importante y que aplicaremos según el desarrollo, hábitos y costumbres de floración del lugar donde tengamos que efectuarla. Hemos de tener en cuenta que las condiciones meteorológicas varían las épocas de floración. Las heladas en invierno, si las puede haber, deben ser tenidas en cuenta.

Así como antes de plantar, debemos conocer el desarrollo del arbusto para no tener que efectuar podas drásticas posteriores, esto suele ocurrir con mucha frecuencia al no tenerlo en cuenta a la hora de la plantación.

Antes de iniciar la poda debemos cuestionarnos:

¿Es necesaria? Y si lo es, ¿por qué?, ¿Cómo debe realizarse? ¿En qué época?

¡¡Es mejor no podar que podar mal!!

Intervención traumática en Prunus. Prado de San Sebastián. Sevilla.

Estos apuntes sólo pretenden sentar las bases tecnológicas para poder adaptar su ejecución en cada caso, aclarar conceptos básicos que pueden ser llevados a la práctica cuando intentemos podar los arbustos.

Definimos como arbusto todo vegetal, perenne o caduco, que con varias ramificaciones alcanza de 2 a 3 metros de altura creando lo que conocemos como "especies arbustivas", cuando las dejamos con un sólo tronco en forma de árbol, las conocemos como "especies arbustivas en forma de árbol", cuando no alcanzan un metro y poseen varias ramificaciones "su arbustos o matas" y cuando ramificadas tienen sarmientos "enredaderas o sarmentosas".

En jardinería los arbustos son utilizados:

a)        Por su vegetación: Contrastes

b)        Por su fructificación: Notas de color

c)        Por su floración: Cromatismo

d)        Por sus aromas: Perfumes

e)        Por sus formas: Arquitectura del jardín

f)         Para cubrir paredes o pérgolas: Espalderas y trepadoras

g)        Cubre suelos: Formación de macizos.

 

 

CLASIFICACION DE LOS ARBUSTOS

Por su uso en el jardín los podemos clasificar en:

a)        Arbustos formando grupos

b)        Arbustos aislados

c)        Arbustos de crecimiento natural

d)        Arbustos recortados en setos o figuras

e)Arbustos cubre-suelos

f)          Arbustos sarmentosos o trepadores

 

TIPOS DE PODA

Aunque la poda no es tan fundamental como en los árboles, y en algunos casos es muy limitada, debemos realizarla cuando el arbusto pierde su carácter ornamental.

Son necesarias las podas:

a)        De limpieza

b)        De formación

c)        De floración

d)        De mantenimiento

e)        De renovación

 

Poda de limpieza.-Eliminación de formaciones no deseadas... Eliminación de ramas secas, dañadas o enfermas. Eliminación de rebrotes de raíz o porta-injerto. Eliminación de ramas cruzadas o mal orientadas. Eliminación de chupones.

En un buen jardinero esta poda es intuitiva.

 

Poda de formación y mantenimiento.-Mantenimiento del arbusto en su valor ornamental.

Poda de floración.-Según la forma que desarrollan sus botones florales.

Poda de renovación.-      Eliminación de ramas viejas sustituyéndolas por nuevos brotes.

Según el tipo de corte denominaremos.-

Despuntes.-           Corte de una parte de la rama para conseguir mayor ramificación.

Aclareo.-Eliminación de ramas viejas o excesivas para renovar madera o conseguir que penetre el aire y la luz al centro del arbusto.

Según la época de ejecución.-Podas en período de reposo.- Invierno. Podas "en seco".

a)        Desde la caída de la hoja hasta pleno invierno.- Temprana

b)        En pleno reposo.- Invernales

c)        Antes de iniciar los primeros brotes.- Tardías

Podas en actividad vegetativa...- Primavera-verano. Podas en verde.

a)        Podas en primavera

b)        Poda durante la parada estival

c)        Poda antes de la caída de la hoja o en otoño

CRITERIOS BASICOS

Poda baja.-  Podar procurando no desvestir el arbusto

Poda sólida.-Robustecer el arbusto

Poda de aireación.-Forma aireada, ventilada y soleada

Poda equilibrada.-            Simetría de la mata, armonizada.

 

CARACTER ECONOMICO

Sencillez en las podas.

Rápida y simple. Costos admisibles.

Mínima.- Conseguir sus objetivos con el mínimo de cortes. Ningún corte más que los necesarios.

CONSECUENCIAS DE LA PODA A TENER EN CUENTA

-La poda en seco es menos debilitante que ninguna.

-Los pinzamientos y despuntes en verde eliminan reservas de la madera y capacidad de fotosíntesis de las hojas.

-Las podas en verano son menos debilitantes.

-Las del final de verano u otoño son las menos dañinas.

-La cicatrización de las heridas de poda es peor en invierno.

-La cicatrización es mejor si podamos cercar de la primavera.

-En actividad vegetativa la cicatrización es más rápida.

-Los cortes de poda ponen al descubierto las maderas a las infecciones.

-En épocas de vegetación algunas especies "sangran", recubren la herida y dificultan la cicatrización.

-En especies caducas se aprecia mejor la forma natural del arbusto.

-En podas en verde se aprecian mejor las ramas secas.

-La presencia de flores y frutos limita las épocas de poda.

-Debemos acondicionar las podas a las épocas de floración y/o fructificación.

-Las podas en primavera sólo cuando queramos evitar un desarrollo vegetativo excesivo.

 

UTILES DE PODA

a)        Tijeras de podar de una mano

b)        Tijeras de podar de dos manos

c)        Serruchos de poda

d)        Equipos neumáticos o eléctricos

e)        Cortasetos

LA CALIDAD DE LOS CORTES

Evitar cortes irregulares, bordes magullados, rebabas, zoquetes o tocones, cortes planos o de gran superficie que demuestran unas prácticas poco cuidadosas.

Aunque hay especies rústicas que admiten toda clase de cortes no nos excusemos por mala posición o incomodidad del corte ya que lo único que manifiestan es poca preparación del podador y sus faltas de conocimientos.

PODAS DE FORMACION Y MANTENIMIENTO

Cada arbusto en función de su género y especie tiene sus hábitos vegetativos y las características del medio en el que se desarrolla, donde adquiere su forma natural.

Los arbustos los podemos clasificar de la siguiente forma:

1º       Arbustos de hoja caduca y arbustos de hoja persistente

2º       Arbustos de crecimiento libre o natural o arbustos de crecimiento dirigido en los que se aplica el arte de la topiaria.                                                                                  

3º       Arbustos sarmentosos o trepadores

La poda la practicaremos en función del estado de la planta y sus condiciones vegetativas, su edad y los fines a conseguir.

La operación puede ser diferente entre sujetos de la misma especie, pero todas con el mismo fin, regularizar la vegetación, ayudar a la formación de la estructura sobre todo cuando el arbusto es joven, regular la distribución de savia teniendo en cuenta el fenómeno de la dominancia apical y la capacidad de brotación basal de cada arbusto, en pocas palabras, conservar el buen estado de la vegetación y facilitar la formación de botones florales a los arbustos de flor.

Las operaciones de poda consistirán en mantener el equilibrio entre las diferentes partes del arbusto, conservar las ramas matriz, suprimir las ramas centrales con tendencia a restarle fuerza a las ramas laterales y a impedir que entre la luz y el aire al interior.

La supresión de ramas dañadas o inútiles es fundamental; no conservar nada más que las ramas bien constituidas.

Buscaremos la eliminación parcial de las yemas de crecimiento, favoreciendo las yemas floríferas.

Los cortes deben ser limpios, localizados sobre tira-savias, yemas o brotes y ramillas como brotes dominantes, siempre que se pueda.

Cortar oblicuamente, no dejar tocones. Cuando los cortes sean importantes, superiores a 5 cm. de Ø podremos tratar la herida con algún producto funguicida cicatrizante, aunque no es fundamental, las heridas cicatrizan igual que los árboles.

En cuanto se trate de plantas formadas con figuras geométricas, cono, pirámides, rectángulos, cuadrados, etc... o setos, su formación debe ser progresiva con el fin de obtener plantas bien ramificadas desde la base, recortándolas dos o tres veces al año y en algunas especies con mayor frecuencia, dependiendo de la especie.

Para cambiar esta forma natural se realizan podas de arbustos de un sólo pie, arbustos con varios pies, arbustos en cepa, etc...

PODAS DE LIMPIEZA

Eliminación sistemática de:

 

Ramas secas y dañadas y/o enfermas

-          Chupones de exagerado vigor

-          Ramas cruzadas, mal orientadas o caídas

-          Elementos que enmarañen el arbusto

-          Tocones de madera vieja

-          Ramas desequilibrantes o muy débiles

-          Eliminar frutos y floraciones pasadas

-          Eliminar chupones del porta injerto

Esta poda puede realizarse en cualquier época del año ya que sus efectos beneficiosos son mayores que sus inconvenientes, sino al final de invierno y del período de reposo es la mejor época.

En arbustos de cepa conviene clarear el número de ramas, eliminando las más viejas y dejar formado el arbusto con ramificaciones nuevas y sanas.

PODAS DE MANTENIMIENTO

Ligeras operaciones de control de alguna rama que desequilibre la forma del arbusto, además de las de formación y limpieza.

ESPECIES CON FLORACIONES ORNAMENTALES

Las podas en este caso son más complejas ya que van dirigidas a conseguir una buena floración cada año y mantenerla durante varios. La poda se fundamenta en los hábitos vegetativos de cada especie.

Se diferencian en:

a)        Arbustos que florecen en el extremo de los brotes del año en primavera o verano: Rosal, Budleia, Hortensias, etc...

b)        Arbustos que florecen temprano en primavera o durante el verano, en las yemas terminales en las ramas del año anterior: Lilo, Durillo de flor, Adelfas etc...

c)        Arbustos que florecen en primavera en las yemas laterales en ramas del año anterior: Forsithia.

d)        Arbustos que florecen en el extremo de los brotes en primavera tardía: Celinda, Spírea, Deutzia, etc...

e)        Arbustos que florecen en pequeñas formaciones floríferas permanentes en madera vieja: Membrillero de flor, Prunus, Malus, Pyrus, etc...

Botánicamente b, c y e presentan separadas las yemas vegetativas y yemas de flor localizadas de diferente forma en las ramas pero claramente distintas, fáciles de reconocer.

En los grupos a y d la mayoría de las yemas son mixtas, o sea que originan un brote que a su vez forma botones de flor y sólo algunas yemas basales o estipulares o latentes son exclusivamente vegetativas y dan origen a brotes no floríferos.

Debemos conocer estos aspectos antes de plantear la poda a ejecutar.

Podas de arbustos de flor del grupo (a)

Estos arbustos se caracterizan porque sus yemas son normales, tanto las terminales como las axilares, son mixtas, desarrollando un brote vigoroso que florece en su extremo terminal. Las yemas basilares y latentes originan brotes vegetativos: Rosales, Hortensias, Budleias, Lagerstroemias, etc...

Dado que los brotes del año son los que florecen y no van a volver a florecer, no tiene razón conservar los brotes viejos, la poda tiene por objeto provocar el crecimiento de nuevos brotes para que den nuevas floraciones. Una vez realizadas las podas de formación y mantenimiento dejaremos las ramas con 2 o 5 yemas axilares, si queremos que den flores de gran tamaño sólo con dos yemas vistas, por el contrario despuntaremos hasta con 5 o 7 yemas si preferimos un arbusto con muchas flores, aunque más pequeñas.

Esta poda se realiza antes de la brotación, generalmente en invierno.

En variedades de floración precoz y arbustos florecientes, después de la primera floración puede realizarse una segunda poda para obtener nuevos brotes y nuevas floraciones, e incluso puede realizarse otra una vez finalizado el verano y antes de que lleguen los fríos que podrán aportarnos otra floración. Si bien existen algunos cultivares en los que estas podas deben ser consideradas, ejemplo: Rosales arbustivos o de paisaje.

Una poda drástica reduce el número de ramas, y produce floraciones más largas y grandes.

Poda de arbustos de flor del grupo (b)

Es la que se aplica en aquellos arbustos que su floración se produce en yemas de flor situadas en posición terminal en las ramas formadas el año anterior. Al ser las yemas terminales las primeras en brotar, las floraciones son tempranas al principio de la primavera o antes que termine el invierno en muchos casos. El durillo de flor (Viburnum tinus) es un exponente típico de este grupo, florece en invierno-primavera, el lilo (Syringa vulgaris) es otro ejemplo. El resto de las yemas son vegetativas. Estos arbustos sólo deberán recibir podas después de la floración, a efectos de facilitar su recuperación

Los criterios de poda son muy simples, despuntar todas las ramas que han florecido, eliminando las floraciones y los frutos si no son decorativos, para provocar nuevos brotes que coronarán con nuevas yemas de flor para la primavera siguiente.

Si la poda se hace en madera vieja, corremos el riesgo de que broten yemas basilares o latentes que nos darán ramas vegetativas sin yemas terminales de flor.

Sólo se eliminan las ramas viejas para rejuvenecer la planta.

Poda de arbustos de flor del grupo (c)

Son las Forsithias y los macasar las más características de este grupo. Las yemas de flor se sitúan en posición lateral (axilar) en todo lo largo de la rama. La yema terminal, las basilares y las estipulares son sólo vegetativas y dan origen a brotes.

Estos arbustos son de floración temprana primaveral. La poda debe efectuarse a final de invierno, antes de la brotación, primero la de limpieza y la de formación y sólo actuar despuntando las ramas excesivamente largas, acortándolas para regular el desarrollo del arbusto.

Pasada la floración podemos realizar la poda de mantenimiento, eliminando la madera vieja que ha florecido a ras, a efectos de que los nuevos brotes crezcan vigorosos y el arbusto tenga tiempo de recuperarse para dar nuevas floraciones en los brotes que se formen el año próximo..

Poda de mantenimiento de los arbustos de flor del grupo (d)

Se incluyen en este grupo las Spirea cantoniensis, Deutzia scabra, Philadelphus coronarius, etc... son casos particulares del grupo (a).

Sus yemas axilares son mixtas y dan crecimiento a brotes con flores o inflorescencias en su extremo, la poda de mantenimiento en principio tendría que ser la del grupo (a) pero la floración sería pobre, la poda se realiza después de la floración, eliminando las maderas ya florecidas sobre los brotes nuevos, para que reconstituyan el arbusto y garanticen la floración del año siguiente.

En estos arbustos la flor aparece después del desarrollo de los brotes, por lo que la floración  es temprana, principios de primavera.

La poda de mantenimiento de estos arbustos debe ser poco intensa. Los rebajes deben hacerse sobre brotes nuevos y vigorosos.

Poda de mantenimiento de arbustos en flor del grupo (e)

Son los arbustos que florecen normalmente en yemas de flor situadas en formaciones cortas, que en fruticultura son llamados "dardos", "lamburdas", "brindillas" o "ramos de mayo" insertadas en madera vieja, como sucede en los Malus x purpúrea (manzano de flor), Pyrus vars (perales ornamentales), Chaenomeles japónica (membrillero de flor), Prunus pérsica fl.pl. (melocotonero de flor), Prunus ceracífera var. pissardii (Ciruelo japonés), los encontramos principalmente en la familia de las Rosáceas, almendros, perales, manzanos, etc...

La floración de este grupo es muy temprana, a veces antes que las yemas vegetativas y la aparición de las hojas al principio de la primavera.

Como las formaciones floríferas están insertas en la madera vieja y son permanentes, la poda se plantea radicalmente opuesta a los grupos anteriores.

En este caso hay que mantener las ramas floríferas, alargándolas ligeramente cada año para que se formen los elementos floríferos que las caracterizan.

Las podas de formación, limpieza y mantenimiento y floración se hacen simultáneas en invierno. Atendiendo a las distintas formas de florecer las podas deberán ser distintas en cada caso. Es la época de floración la que debe guiar el podador estableciendo las épocas que marcan los sistemas de poda a realizar y que nos pueden ayudar a complementar nuestras decisiones.

ARBUSTOS ORNAMENTALES CON FRUTOS DECORATIVOS

En la mayor parte de los arbustos, tanto las flores pasadas como los frutos en desarrollo son eliminados después de la floración o fructificación ya que su desarrollo supone un consumo de reservas, por lo que su eliminación es aconsejable.

Otros sin embargo son los frutos el principal elemento ornamental ,tanto por su color, como por su forma, su tamaño o su persistencia, y ello obliga a considerar este aspecto prioritario sobre el de la floración, la vegetación o la forma.

Las Pyracanthas vars. (Crataegus), con sus frutos rojos, naranjas o amarillos son los ejemplos más representativos, pero también los Arbutus únedo (madroños), los variados Cotoneaster, Púnica granatum (granados), el Viburnum tinus (durillo de flor) las Durantas y otros que los presentan en mayor o menor cuantía y que deben ser considerados.

Las podas deben ser realizadas sólo de tarde en tarde, cada cuatro o cinco años, dejamos crecer el arbusto libremente en su forma natural y lo dejamos fructificar.

Regularizamos su crecimiento y realizamos podas de formación, limpieza y mantenimiento para que inicie un nuevo período de floración y fructificación.

ESPECIES ORNAMENTALES POR SU FORMA

En este grupo las podas deben tender a mantener o potenciar sus formas naturales de crecimiento.

Me refiero a los Juníperus vars. a los Cotoneaster horizontalis, a las Russelias,Rosmarinus officinalis postrata,romero rastrero  etc... sus portes de forma irregular, péndulos o con características peculiares hacen que seamos cautos, las podas de limpieza son las más recomendadas, cada cuatro o cinco años.

Teucrium podados en forma de bola en Parque Rivera de Guadaíra.

ESPECIES ORNAMENTALES CON HOJAS MATIZADAS O PURPUREAS

Son un caso especial y así tienen que ser tratadas en las podas los Acer matizado, Ligustrum matizado, Pittosporum, Adelfas, Hiedras, Elaeagnus, Berberis,Cotynus,etc... su principal elemento decorativo es el matizado de sus hojas que contrasta con los verdes de los arbustos normales.

Deberemos de cuidar la eliminación de brotes verdes vigorosos procedentes de los portainjertos o de la reversión a sus orígenes, aparte de las podas normales descritas.

PODAS DE RENOVACION

Definimos como poda de renovación aquella cuyo principal propósito es la eliminación de ramas y maderas viejas del arbusto y su sustitución por nuevas formaciones, buscando un rejuvenecimiento del arbusto.

Generalmente las aplicamos en arbustos envejecidos o abandonados en los que la presencia de maderas viejas es manifiesta. Arbustos enmarañados o desarrollados en altura sin vegetación en la base o que han perdido su efecto ornamental.

Sólo en estos casos se aplican estas podas.

PODA DE ARBUSTOS FORMADOS EN CEPA

La renovación de esta forma arbustiva es uno de los casos que se presentan con mayor frecuencia.

Si las cepas no se limpian anualmente, proliferan los ramos basales y se densifica la parte baja del arbusto, se llena de residuos y restos vegetales, resta aireación e insolación al arbusto, lo que contribuye al ataque de hongos y plagas. Si no lo podamos, el arbusto se deforma o aparecen grandes chupones.

Podemos optar a varios sistemas:

a)        Rapar totalmente la cepa eliminando la parte aérea. Arbustos jóvenes y sanos.

b)        Renovación terciando el arbusto a 40-50 cm. de altura.

c)        Aclareo de renovación aireando toda la masa arbustiva.

Cuando realizamos esta última poda debemos ser conscientes que sacrificamos la floración a efectos de provocar vegetación para próximas floraciones.

Una buena renovación de un ejemplar no siempre es factible. Las podas de renovación deben realizarse en forma progresiva, sin prisas y a lo largo de los años, son claras y permiten mantener el valor ornamental del arbusto, sin recurrir a intervenciones traumáticas.

Cuando las podas normales de formación, limpieza y mantenimiento se realizan anual o bianualmente, las de renovación pueden ser innecesarias durante largos períodos de tiempo, lo que redunda en beneficio de las plantas y del espacio verde.

Si realizamos podas de renovación es imprescindible, durante al menos los dos años siguientes, intervenciones de limpieza y reformación del arbusto.

La mejor época para realizar estas podas, según climatología, es antes de la vegetación del arbusto, comienzo de la primavera. Si las realizamos al principio del invierno, tardarán mucho en recubrirse de vegetación.

Hemos de asumir el sacrificio de la floración por lo menos el primer año.

PODA DE TREPADORAS Y ENREDADERAS

Existen un gran número de géneros y especies que se utilizan en jardinería, unas de hoja persistente son utilizadas para recubrimientos de paramentos, recubrición de pérgolas, tapizantes de muros, paredes, etc... o incluso utilizadas en taludes y como cubresuelos.

Otras son cultivadas con los mismos fines pero su principal efecto ornamental es la floración aunque tengan hojas persistentes o caducas.

En general la mayoría tienen gran vigor y rápido crecimiento, algunas se adhieren por sí mismas a las paredes a través de órganos específicos, las hiedras (raíces), la parra virgen (discos o ventosas),los Ficus pumila y otras, la mayoría, son capaces de crecer verticalmente gracias a sus crecimientos sarmentosos o con apoyos artificiales, alambres o enrejados.

Si no las podamos, teoría que adaptan algunos, en una postura cómoda y simple, los problemas no tardarán en aparecer, su exceso de vigor en algunos géneros y especies, su rapidez de crecimiento y sus propios hábitos vegetativos enmarañan las plantas trepadoras, sus brotes se entrelazan entre sí formando una maraña de ramas entrecruzadas y apretadas que a medida que engrosan, se lignifican y hacen la copa densa y pesada, la vegetación es demasiado compacta y con frecuencia se convierte en un nido de parásitos y animales (pájaros, reptiles, roedores, insectos, etc...) produce daños en los muros, levanta tejas, invade puertas y ventanas, deteriora paredes, etc... plantea situaciones irreversibles en las que la limpieza y el aclareo son imposibles, se pueden recortar por zonas o eliminar por la base. El excesivo peso de su vegetación hace peligrar en días de lluvia y viento sus estructuras. Un buen mantenimiento de estas plantas trepadoras y enredaderas, si las queremos tener en buenas condiciones durante largo tiempo, nos será imprescindible aplicarle las mismas podas que a los demás arbustos, pero conociendo las especies y sus fases de desarrollo y floración.

Por supuesto por su vigor, tamaño, altura y posición, las operaciones resultarán más costosas y los trabajos más pesados.

 

PODAS DE FORMACION

 

a)        Formación en abanico

b)        Formación en cordón

c)        Formación en espaldera

Formación en abanico

Formado por un pie sobre el que, en posición radial y en el plano de un paramento vertical que queremos recubrir, distribuimos los 3-6-9-12 sarmientos o tallos apoyados y sujetos al plano. El conjunto de brazos constituye el esqueleto fijo y permanente de la planta.

Formación en cordón

Especialmente en pérgolas, su esqueleto está constituido por un sólo tronco vertical o inclinado que se apoya y sujeta al soporte. Cuando el cordón alcanza cierta altura, se prolonga en posición horizontal asentándose sobre él las formaciones vegetativas y floríferas de la planta.

Formación en espaldera para cubrición de muros

En muchas trepadoras no leñosas las formas en cordón resultan difíciles de aplicar, por lo que se utiliza la formación en espaldera, de un tronco único vertical (el eje de la forma) salen varios cordones que, mediante bifurcaciones y en direcciones variables, la conforman.

Esta forma de cultivo exige naturalmente una poda de formación distinta, desde pequeñas debemos estructurarlas en una forma plana y abierta con despuntes en verde en primavera hasta conseguir su adaptación al medio y cubrir el muro o zona donde la hayamos expuesto.

Generalmente cultivadas sobre un soporte:

a)        Las que podamos sobre un armazón donde las adaptamos y estimulamos su crecimiento. (Wisteria)

Todas las ramas que se separan de nuestro propósito las eliminamos durante la época de vegetación reduciéndolas unos 15 cm., eliminándolas después en invierno a una o dos yemas. Las ramas no son necesarias para la extensión de la planta toman energías para la producción de yemas florales.

b)        Las que podamos anualmente después de la floración eliminando la madera vieja.

Esto se realiza para la producción de brotes nuevos con flores el próximo año.

c)        Poda fuerte cada año, frecuentemente cerca de su estructura.

Son especies de rápido crecimiento que florecen en los brotes que producen el mismo año.

Todos los elementos que componen el esqueleto estable de la planta deben estar rectificados, robustos y sanos, bien apoyados y sujetos a los soportes. Esto sólo lo podremos conseguir cuidando en los dos o tres primeros años de su desarrollo, de desenroscar cuidadosamente, el crecimiento terminal anual, el brote elegido como guía y rectificarlo sobre el soporte, sujetándolo a él con ataduras firmes, o en algunos casos despuntándolo para que ramifique. Este proceso puede ser largo.

Es esencial, en las enredaderas y trepadoras, cuidar su formación aunque resulta trabajoso y caro en principio.

Adelficidio: Adelfas que nunca debieron ser plantadas.

PODA DE LIMPIEZA

La poda anual de limpieza debe realizarse aplicando las mismas técnicas que con los arbustos.

Las podemos realizar a final de invierno, antes de que inicien la vegetación, las de mantenimiento en la época y los criterios del grupo al que pertenezcan según sus hábitos de floración.

Los rosales trepadores, los Campsis o Bignonias y todas las especies que florecen en brotes del año, conviene podarlas en invierno antes de la brotación, respetando el esqueleto y cortando las ramas del año anterior a 4 ó 5 yemas laterales vistas para que den brotes floríferos en abundancia. Después de la primera floración, si la planta es muy vigorosa se les puede ejecutar una segunda o tercera poda después de la floración, acortando los brotes del año.

En especies que florecen en yemas de flor formadas en ramas del año anterior (glicinia, jazmín, madreselva, etc...) con floración temprana, las podas deben realizarse después de la floración, las ramas se despuntan a dos o tres yemas. Si los nuevos brotes son muy vigorosos (caso muy frecuente en la glicinia) se despuntan de nuevo en pleno verano para favorecer la formación de yemas de flor y evitar el enmarañamiento.

Realizar tres intervenciones anuales en una gran trepadora supone mucho trabajo y un elevado coste.Pero a veces es necesario.

PODAS DE RENOVACION

 

Una vez el esqueleto esta bien formado y bien definido, con brazos rectos y distribuidos regularmente, son la mejor garantía con vistas a la realización de podas de renovación adecuadas. Si el esqueleto es bueno, pueden ser innecesarias durante muchos años.

Si las ramas que forman el esqueleto están en buenas condiciones, la poda de renovación consistirá en eliminar toda la copa dejando sólo el esqueleto, en la brotación posterior elegiremos y seleccionaremos los brotes que más nos interesen para orientarlos de nuevo y formar una nueva copa.

Cuando el esqueleto está dañado, envejecido o debilitado, la renovación puede ser progresiva brazo a brazo y puede durar varios años.

Se seleccionan brotes vigorosos o chupones para sustituir a los brazos dañados.

En otras ocasiones en trepadoras muy viejas una renovación puede ser total, cortando a ras del suelo sobre la cepa de la planta.

Cuando las enredaderas y trepadoras no han tenido proceso de formación y carecen de esqueleto, porque han sido dejadas crecer libremente y tienen múltiples brazos entrecruzados formando un gran "colchón" de vegetación, las podas de renovación son más problemáticas. Los cortes a efectuar son de gran diámetro, las supresiones de ramas muy grandes, sólo los criterios de un buen podador pueden resolver estos casos, aún considerando que la poda de renovación de una trepadora de estas características es una operación lenta y trabajosa, cara y de resultados erráticos.

PODAS DE RECORTE EN JARDINES.-TOPIARIA

El sometimiento de la naturaleza a un orden impuesto por el poder del Rey Sol (Luis XV)

Son las consideradas como realización sistemática periódica completa de despuntes o pinzamientos realizados "en verde" (durante el período de actividad vegetativa).

Los japoneses, a través de su tradición, son especialistas en controlar la vegetación, su maestría es evidente.

Se obtienen formas geométricas artificiales o formas decorativas escultóricas (topiaria) o bien composiciones como setos, cerramientos o borduras (setos formados por plantas de pequeño tamaño).

El recorte, aumenta la mano de obra especializada y encarece el mantenimiento del jardín.

Aunque estos se pueden obtener con especies arbóreas y arbustivas indistintamente, aquí sólo citaré las arbustivas.

Las especies utilizadas para la creación de setos deben ser:

a)        De crecimiento lento

b)        De hoja perenne y pequeña y de vegetación compacta

Algunas de las especies arbustivas más usadas en jardinería para construcción de setos, entre otros  son:

 

Boj.-Buxus sempervirens            y vars.         

Escalonia.-Escallonia macrantha         

Duranta.-Duranta repens                                 

Elaeagnus.-Elaeagnus x ebbengei

Acebuche.-Olea europea var.sylvestris

Laurel            .-Laurus nobilis                 

 Evónimo.-Evonymus japonicus y vars.

Lonícera.-Lonícera nítida           

Transparente.-Myoporum pictum

Aligustre.-Ligustrum ovalifolium         

 Mirto            o Arrayan.- Myrthus communis

Laurel cerezo.- Prunus laurocerasus             

Pittosporo.- Pittosporum tobira y vars

Tejo.- Taxus baccata                    

 Piracanta o Crategus.-Pyracantha vars.

Berberis.-Berberis thunbergii               

Romero.-Rosmarinus officinalis

Lavanda.-Lavándula vars.                     

Cotoneaster            .-Cotoneaster láctea y vars                   

Teucrio u olivillo.-Teucrium fruticans y T, chamaedrys               

           

Durillo.-Viburnum tinus  ( sacrificando floracIon) 

Thuya.-Thuya orientalis  y vars

Santolina. Santolina chamaecyparissus    

 Bambúes     Phyllostachys aurea y vars.

Ciprés.-Cupressus vars.

Boj africano.-Myrsine africana

Chamaecerasus.-Lonicera nítida.-

Fotinia.-Photinia xRed Robin

Lantana .-Lantana vars.

 

Debemos partir de plantas jóvenes, erectas y sanas, bien revestidas desde la base. Bien plantado. Lotes homogéneos.

TIPOS DE SETOS

a)        Setos informales o naturales

b)        Setos formales o recortados

c)        Setos tallados "a la japonesa"

d)        Topiaria

Seto informal o natural

 

Aquel que sus componentes se dejan desarrollar libremente, las podas son reducidas al mínimo si se planta a distancia  correcta conociendo su desarrollo.

Seto formal o recortado

Aquel que para el mantenimiento de sus formas deben ser recortados periódicamente, adquieren formas regulares y geométricas. Dependiendo de la altura que queramos conseguir se escogerá la especie.

Setos tallados "a la japonesa"

Setos recortados dándoles formas artísticas, sin dibujo ni secciones geométricas. Formando formas de nubes en el jardín.

Topiaria

Ayudados por armazones o sin ellos los vegetales adquieren diversas formas escultóricas.

En países con zonas poco soleadas, se utiliza la sección trapecial con la parte basal más ensanchada, para mejorar la iluminación y el rebrote.

En zonas con nevadas se cuida de que la parte alta del seto sea la más estrecha y en doble pendiente, para evitar la acumulación de la nieve, la deformación del seto.

En general su forma más frecuente está basada en la sección rectangular.

Según las especies que lo forman, los setos pueden ser:

a)        De coníferas.- Thuyas, Cipreses, Cupressocyparis, etc...

b)        De frondosas.- Haya, Carpe,.( poco utilizados en nuestro clima )

c)        De arbustos de hoja perenne.- Boj, Mirto, Evonymo,Eugenia.

           Myrsine,Pistacia,,Pittosporum, acebuche etc…

d)        De arbustos de hoja caduca.- Aligustre o troana, granados, alteas, etc...

Una vez plantadas, y generalmente durante las primeras brotaciones se realizan recortes de formación, hasta que una vez creciendo libremente han alcanzado la altura deseada.

PODAS DE RECORTE PARA MANTENIMIENTO

Consisten en la eliminación sistemática de casi todas los nuevos brotes que se originan en la superficie y laterales del seto, ajustado a su forma para evitar sobredimensionamientos.

Es conveniente realizar dos o tres recortes al año, uno en pleno crecimiento de primavera, otro al final del verano para controlar el rebrote otoñal y si es necesario otro intermedio.

En climas donde las plantas apenas tienen reposo invernal y crecen vigorosas, al menos tres o cinco intervenciones son necesarias.

-Un primer recorte en pleno crecimiento primaveral

-Otro para regularizar el crecimiento a finales de mayo

-Un tercer recorte en pleno verano ( ojo con las quemaduras por el sol )

Y un último recorte al inicio del otoño-invierno

Los recortes en invierno no son aconsejables, las heridas no cicatrizan y el frío puede afectar a los tejidos.en algunas plantas sensibles.

No someter los arbustos a recortes de poca altura, pensar que son plantas leñosas y envejecen.

Las podas de recorte son podas "en verde" y, como tales, dan mucho mejor resultado si se ejecutan en su momento sobre brotes nuevos.

 

UTILES Y HERRAMIENTAS PARA RECORTES DE SETOS

a)        Tijeras normales de poda.- Setos con hojas anchas

b)        Tijeras de dos manos para recorte

c)        Corta setos eléctricos o de motor

d)        Andamios o escaleras adecuadas

PODAS DE RENOVACION DE SETOS

En setos sobredimensionados o envejecidos llega un momento en que el recorte normal no es posible y hay que buscar otras alternativas.

Para reducir las dimensiones en anchura y altura y recuperar sus dimensiones normales, hay que realizar recortes mucho más intensos que los normales.

Ello supone, eliminar toda la vegetación externa poniendo al descubierto las maderas viejas que conforman el seto, en las que el rebrote posterior sólo será posible a partir de las yemas latentes o adventicias que se formen después del corte efectuado.

La renovación de setos a base de coníferas hay que considerarla siempre muy problemática y cuando se plantea, hay que analizar muy detenidamente si el arranque es una alternativa preferible, ya que las coníferas no se dan las yemas latentes y adventicias con la misma profusión que con otras plantas arbustivas.

Hay que considerar las especies arbustivas que son de fácil rebrote (Ligustrum, evónimo, myoporum, pittosporum, arrayán,laurel,lentisco,acebuche  etc...) donde no tendremos ninguna dificultad si realizamos la poda de restauración en la época adecuada.

Mas problemática es la poda de restauración, en los bojes, donde el número de yemas latentes es menor y la formación de adventicias es lenta. El proceso deberá realizarse en varios años.

Para obtener buenos resultados en este tipo de podas, cualquiera que sea su situación, resulta imprescindible complementar la poda con unas actuaciones culturales. Durante el período vegetativo posterior, el riego, la fertilización, los tratamientos sanitarios, etc... y en general todo lo que pueda ayudar a la recuperación de las plantas.

EPOCA DE EJECUCION

La mejor época es antes de iniciar la vegetación o a finales de otoño para dar tiempo a la planta para que forme yemas adventicias en especies de lento rebrote. Hay que considerar según la especie los daños que puede producir el frío.

EXTENSION Y REGULARIDAD DE LA PODA

Depende del sujeto, del vigor y sus condiciones generales.

Podar no es necesario anualmente. Es difícil para el aficionado conocer los arbustos que precisan poda y los que no, pero con un poco de intuición y conocimiento de la fenología del arbusto puede aplicar su propia teoría, siempre buscando un fin, ya sea el de la floración, la revigoración de la planta o su fructificación.

EL EFECTO NATURAL

Es importante mantener el desarrollo natural cuando se trate de arbustos no sometidos a recortes, insisto en ello.

Especial cuidado debemos tener cuando ponemos especies rastreras o cubresuelos o cuando queramos reducir el porte de un arbusto dejándolo con su forma natural.

Las ramas largas serán suprimidas desde el interior junto a la madera vieja sin que se aprecien los cortes.

El mejor periodo para realizarlo en especies de hoja persistente es la primavera. Las especies de hoja caduca en la época invernal. Se trata simplemente de eliminar ramas que deformen la forma natural del arbusto o la forma a que lo hemos sometido.

TOPIARIA

Las formas escultóricas artificiales forman las figuras en varios años, lenta y progresivamente, colocando una estructura o armazón como guía, fija que queda oculta por la vegetación, recortándose periódicamente hasta el mismo que sirve de molde. En setos, borduras o formas geométricas se sustituye el armazón por la simple colocación de jalones y cuerdas o guías rigurosas.

La técnica del recorte es fruto de la habilidad y experiencia del jardinero, pero no se diferencia de las descritas. Los recortes son más frecuentes, en algunos casos semanales.

 

 

ALGUNAS PODAS EN ESPECIES MAS USUALES

 

Jazmines

En general tienen crecimientos vigorosos y desarrollan jóvenes crecimientos que se producen desde las ramas viejas.

La mayoría son trepadoras que necesitan soporte con ramificaciones péndulas o colgantes.

J. nudiflorum.-       Jazmín amarillo trepador. La poda debe realizarse después de la floración invernal.

J. officinale.-Es una trepadora vigorosa que debe poseer un buen soporte. Sus flores las produce lateralmente en madera del año y también en la vegetación terminal durante todo el verano y otoño.

La madera vieja puede ser eliminada una vez pasada la floración con el cuidado de que no pierda su follaje natural.

No realizarla en pleno invierno si hay peligro de heladas.. Teme el frío.

Wisteria o glicina.-

Debemos controlar su crecimiento, es muy vigorosa.

Estructurada la planta con sus ramas principales  debemos controlar sus crecimientos para evitar que se trenzen ya que luego es imposible corregirlo.

Los crecimientos laterales deben de ser podados anualmente en orden a promover yemas florales. Esto puede realizarse en dos periodos: Primero en verano, podando los laterales a unos 15 cm. y segundo, durante el invierno acortando éstos a una o dos yemas.

La poda de verano se puede realizar de una vez o a través de todo el verano eliminando los crecimientos como se ha indicado.

Con ello equilibraremos el crecimiento y la floración, manteniendo la planta ordenada y evitaremos los costes que produce la poda de plantas con crecimiento desordenado de gran altura.

 

Vitis o parras

Plantadas en pérgolas, deben ser podadas anualmente eliminando los largos sarmientos y dejando los que estructuralmente nos han de cubrir la zona deseada.

La nueva vegetación es eliminada a una o dos yemas de las ramas estructurales principales sobre las que saldrán los sarmientos que nos darán los nuevos frutos.

Budleia

El crecimiento y floración de estas plantas se puede clasificar en tres tipos:

a)        Las que florecen con flores terminales en pleno crecimiento en madera del año.

b)        Las que florecen antes de aparecer las hojas.

c)        Las que florecen en primavera en flores terminales sobre madera de dos años.

d)        Las que florecen en invierno. B. madagascariensis

1º       El hábito de crecimiento y floración es semejante al del final de primavera o principios de verano dedicado a la formación de vástagos de 1 o 2 metros de largo, finalmente terminados con inflorescencias que abren y dan semillas el mismo año en el que desarrolla su crecimiento.

B. davidii.- Si no se podan desarrollan largas ramas llenas de madera seca y pequeñas ramas con una floración muy pobre. Una poda fuerte anual nos ofrece largas ramas con grandes panículas de flor.

2º       Suprimiremos las flores pasadas después de la floración y ordenaremos los nuevos vástagos para formar la estructura del arbusto, cortando los laterales para que produzcan nuevos brotes que florecerán el año próximo. Budleia marrocana.

3º       La poda debe ser sólo de limpieza y mantenimiento.

 

Boj

Cuando crece informalmente no necesita poda, sólo el control de su crecimiento y eliminación de ramas secas o dañadas.

Los utilizados para setos o arte topiario precisan de cortes contínuos para mantener las formas a que los hemos sometido.

Callistemon

La poda no es aconsejable ya que las espigas características de flor se producen en ramas viejas. Sólo saneamiento.

Camelia

No es necesaria la poda, sólo de limpieza y formación cuando se forma la estructura del arbusto. (Propia de climas más húmedos y frescos)

Campsis o Bignonia

Es un género de fuertes arbustos trepadores, el C. radicans produce raíces aéreas que le sirven para adherirse sólo en troncos o paredes.

De jóvenes son dirigidas a cubrir el espacio que les hemos reservado, cuando se podan debemos tener presente su época de floración, primavera-verano. Los jóvenes vástagos son eliminados a una o dos yemas para provocar yemas florales para el próximo año.

Chimonanthus o macasar

Es valorado por la fragancia de sus flores en invierno sobre madera vieja. En su crecimiento anual forma las ramas que florecerán el año siguiente. Los botones florales se producen en las axilas de las hojas corrientemente.

Indudablemente esta planta florece con mayor libertad si a las ramas maduras no se les hace ningún tipo de poda.

Sólo una poda de saneamiento y regulación cuando sea necesario después de la floración.

Cotinus: árbol de las pelucas

Según método de cultivo:

a)        Cultivado como arbusto sin poda regular

b)        Cultivado por el efecto de su follaje con podas anuales en invierno

Cotoneaster

No precisan podas anuales, a excepción de que tengamos que reducir su crecimiento.

La poda debe reducirse a lo mínimo procurando que mantengan su porte natural.

Muchos Cotoneaster tienen un hábito de crecimiento grácil y elegante, algunos más que otros. C. x watereriC. horizontalis.

Otros deben ser podados en su forma natural después de que hayan dado sus frutos y éstos se hayan agostado, ejemplo: C. lacteus

Otros son especies postradas o cubresuelos: C. dammeri,  o C. horizontalis.

En ocasiones son utilizados plantados junto a muros para su cubrición en verde y decoración con los frutos o como setos informales aprovechando la elegancia de sus desarrollos.

Elaeagnus x ebingei

Puede crecer de forma natural en un gran espacio sin necesidad de ninguna poda. Es muy interesante para setos informales de color grisaceo, sobre todo al lado del mar o climas del litoral. Su floración es insignificante.

Escallonia macrantha

Florece sobre ramas maduras de un año. Debe podarse después de la floración.

Evonymus japonicus y vars.

Utilizado generalmente para setos a sus distintas variedades. En forma natural apenas precisa poda. Es fuertemente atacado por Oidium.

 

 

Feijoa o  guayaba

No debe ser podada normalmente, si hay que hacerlo para regular su crecimiento la poda se realizará después de la floración.

Forsythia suspensa

Las floraciones las realiza en plantas maduras al principio de la primavera en ramas producidas el año anterior. Frecuentemente la madera fuerte, en jóvenes y vigorosas plantas, florece abundantemente, pero en ocasiones estas se dedican completamente a crecimiento.

La poda debe hacerse inmediatamente después de la floración, cuando el nuevo crecimiento se inicia.

La poda anual no es necesaria.

Debe respetarse su crecimiento natural, tanto en su crecimiento normal como si es utilizada para setos. Precisa de frio en invierno para florecer.

Hibiscus syriacus.-Rosa de Siria

Reconocido como un arbusto de floración estival. Florece en la vegetación del mismo año. La poda consiste en el corte de la madera seca o dañada en primavera o verano, poda de regulación de crecimiento y poco más. Si queremos floraciones más grandes la podaremos en invierno dejándoles pocas yemas

Hortensia.-Hydrangea hortensia

Se desarrollan las yemas florales durante su letargo en otoño e invierno. La poda se efectuará a dos o cuatro pares de yemas en invierno.

Laurus.-Laurus nobilis

Poda de limpieza y reducción de crecimiento. Cortar con tijeras de mano para reducción de porte en estado natural. En Topiaria recorte con cortasetos o tijeras de dos manos.

 

Lavándula.-Lavandula vars

Una poda regular produce plantas más compactas y decorativas. Podar después de la floración, y mejor en verano, eliminando las flores pasadas.

Poda de recuperación a veinte centímetros del suelo.-Teme exceso de agua y falta de sol

Lippia triphylla (Hierba luisa)

Para conseguir inflorescencias grandes y vigorosas debe ser podada, seguido de un buen abonado y labra. Podar a la salida del invierno dejando las ramas sobre la estructura de la planta, a 3 o 4 yemas. Si no podamos las inflorescencias son más pequeñas.

Paeonía

Las variedades arbustivas normalmente no requieren poda. Cortar las flores pasadas, las ramas secas o enfermas. Se desarrollan bien en ambientes másfríos.

Celinda.- Philadelphus coronarius

La floración la realiza en ramas laterales producidas el año anterior. Una poda después de la floración es necesaria. La madera que ha florecido puede ser eliminada si existen ramas que la reemplacen. La poda anual se hace necesaria para regular su crecimiento y su floración, manteniendo la madera joven que surge desde la base para la nueva formación de ramas florales. Se procurará dar a la planta una forma natural.

Pittosporum.-Pittosporum tobira y vars.

Se regeneran libremente desde la madera vieja y responden a una poda fuerte realizada a principios de primavera si hay que reducir su crecimiento.

No necesitan poda específica.se adaptan bien al recorte.

Pyracantha.-Pyracantha coccinea y P.angustifolia y vars.

Requieren poca poda. Si debemos reducir su crecimiento lo haremos desde el interior para no modificar su estructura. Formas libres se obtienen sin apenas podar. Después de la floración podemos eliminar los crecimientos estentóreos. La decoración de sus frutos debe ser considerada.

Lilas.- Syringa vulgaris

Florecen en las yemas que ha formado durante el año anterior. Cortar flores pasadas para evitar consumo de energías en la producción de las semillas, con cuidado de no dañar las yemas inferiores. Podar en invierno. La mayoría de las flores se producen en la cima del arbusto, donde hay mejor luz.

Bouganvilleas.-Bouganvillea glabra y vars.

Por su gran desarrollo, si están plantadas en orientación apropiada, las buganvillas presentan un gran crecimiento, por lo que precisan una poda de formación cuando jóvenes, estructurando la planta con las ramas principales que van a formar su armazón definitivo, hasta que decidamos sustituirlas.

 Las Buganvillas florecen en ramas del 1º y 2º año, éstas últimas son las más abundantes. Procuraremos eliminar todos los chupones y brotes verticales, desde la base o aprovechándolos para producir pequeños rebrotes para flor. Los troncos deberán estar provistos de rebrotes para conseguir una floración desde la base.

Practicaremos una poda ligera después de la floración en verano o principios de otoño según variedades, eliminando todas las flores pasadas y los crecimientos verticales (chupones o sarmientos).

No deben ser podadas antes del invierno, si se temen heladas, ya que temen el frío y pueden dañarse los nuevos brotes. Podar una vez haya desaparecido el peligro de heladas, a la llegada de la primavera, a partir de marzo inician su vegetación, por lo que tendremos la planta revestida de vegetación enseguida. La poda debe consistir en una ordenación de las ramas principales, un control del crecimiento y la retirada de ramas secas, dañadas o mal dirigidas. No eliminar las ramas de floración, en cualquier caso proceder a un aclareo, ello es suficiente para conseguir paredes florecidas a la llegada del verano-otoño.

No debemos olvidar que para conseguir una buena floración deben estar bien plantadas en lugares soleados. La mejor orientación es el mediodía.

Pacifico.-Hibiscus rosa-sinensis.

Son arbustos que sólo exigen poda de limpieza y formación. Su crecimiento natural es muy armónico. Sólo realizar podas de regeneración cuando el arbusto está muy deformado. Florece abundantemente todos los años si está plantado en buena orientación.

Sevilla, Octubre de 2.015

El Gigante Egoísta