LA CHUMBERA EN PELIGRO. Aurora Baena Luque.

12.10.2015 23:59
 

LA CHUMBERA EN PELIGRO

En los últimos meses, visitando la costa de Cádiz, he observado cómo las chumberas que pueblan los campos y vallados y que forman parte de nuestro paisaje se han ido marchitando, tomando una coloración grisácea y pudriéndose. Me interesé por el tema porque siempre había pensado que la chumbera se cultivaba como parapeto de los cultivos y para la producción de higos chumbos, pero no es así.

La chumbera (Opuntia máxima) procede de América del sur y llegó a Europa en los galeones españoles después  del descubrimiento para obtener el carmín que produce una cochinilla que la parasita. Todavía se cultiva aunque los productos sintéticos sean más competitivos.

Es una planta alóctona o invasora y tras el descubrimiento de América se fue extendiendo por el mediterráneo y últimamente ha vuelto a tener valor  al descubrirse que los colorantes artificiales pueden contener agentes cancerígenos. Sin embargo el tinte de esta cochinilla no es tóxico y se usa en la industria como colorante (E-120) de una gran variedad de productos: cosmética, alimentación, textiles, farmacéuticos, vinos, etc. Proporcionando una gran variedad de colores: violeta, naranja, rojo, gris, negro. En Canarias se cultiva sobre todo en Guatiza y Mala.

Se han diferenciado dos tipos de cochinillas. La fina o cultivada y la silvestre o corriente. Ambas parasitan en la Opuntia (Chumbera). La silvestre, debido a la baja concentración y calidad del colorante, se utiliza esporádicamente. En la península, mientras se explotaba, se mantenía el control de la "plaga" cultivando las cochinillas con nuevas plantas. Desde que dejó de ser un cultivo rentable se abandonó ese control. Este abandono generó, como era de esperar, el problema que ahora nos preocupa: una plaga que se extiende de forma alarmante por diversas zonas, especialmente de la costa de Málaga, Almería y Murcia, donde abundan y donde se han convertido con los años en un elemento importante del paisaje y de la gastronomía.


La plaga se localiza en Alcantarilla (Murcia) en 2006, propagándose a Almería hacia 2010 y se propaga de este a oeste a gran velocidad. Este insecto, Dactylopius opuntiae causa un deterioro enorme en la chumbera hasta causarle la muerte. Comienza cubriéndola de manchas blanquecinas y la va marchitando poco a poco creando un aspecto en el paisaje desolador.

Hasta el momento no se conocen soluciones eficaces para combatir esta plaga y controlar la situación.