LA COTORRA ARGENTINA, PLAGA DE PARQUES Y JARDINES. El Gigante Egoísta.

La cotorra argentina (Myiopsitta monachus) es un ave de la familia de los loros (Psittacidae) cuya distribución natural cubre gran parte de Suramérica, por lo que no solamente procede de Argentina. Como otras especies de la misma familia, entre ellas la cotorra de Kramer (Psittacula krameri) es muy inteligente, capaz de evadirse de su jaula al menor descuido y colonizar zonas verdes urbanas y periurbanas gracias a su adaptabilidad. Ambas especies, que popularmente se confunden, han sido introducidas como mascotas en otros muchos países y gracias a su gran capacidad de adaptación alimentaria y consiguiente potencial colonizador se han multiplicado y extendido por parques y jardines de numerosas ciudades americanas, europeas o asiáticas, así como en zonas de cultivo.

En España, la cotorra argentina vive en grupos y construye grandes nidos comunales en lo alto de los árboles, lo que compromete la estabilidad y el estado fitosanitario de estos, independientemente de los daños causados por la alimentación. Además, representa un problema grave para otras especies con las que compite, para agricultores y para el mantenimiento general de zonas verdes urbanas, por lo que está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (real decreto 1628/2011 y 630/2013) y está prohibida su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio, algo que deberían conocer los amantes de estas mascotas. En el año 2013, la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid contabilizó una población de 1.768 cotorras; están presentes en la Casa de Campo, en el Parque de El Retiro, en el Campo del Moro, en jardines particulares y en la propia Ciudad Universitaria. Ese mismo año, la Comunidad de Madrid (Orden 1613/2013, de 25 de junio), reguló el permiso para la captura y muerte de cualquier ejemplar de cotorra de Kramer  y de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) durante la práctica de cualquier actividad cinegética autorizada, durante los períodos hábiles de caza y facultó a todos los municipios de la Comunidad para establecer mecanismos de control de las especies de fauna declaradas como exóticas invasoras.

Recientemente, este mismo año, la Sociedad Española de Ornitología ha elaborado y publicado un primer censo estimativo nacional de cotorras argentinas según el cual se estima que existen unas veinte mil cotorras en España, de las que una mayoría viven en Madrid,  Barcelona o Málaga, pero son también abundantes en la Comunidad y la Región de Murcia. Se estimó que en Sevilla existen unos 30 nidos para algo menos de un centenar de cotorras.